5 errores comunes al usar una overlock y cómo evitarlos
La overlock es indispensable en todo taller de confección: cose, corta y remata al mismo tiempo. Sin embargo, es también la máquina donde más errores se cometen. En Chilecostura reunimos los 5 más frecuentes y cómo solucionarlos.
La overlock puede durar décadas sin problemas mayores si se opera correctamente. Sin embargo, es también una de las máquinas donde más errores se cometen, especialmente entre quienes recién comienzan o no han recibido capacitación formal.
En Chilecostura vemos a diario cómo pequeñas malas prácticas generan fallas repetidas y costosas. Por eso reunimos los 5 errores más comunes y cómo evitarlos.
El enhebrado de una overlock tiene un orden técnico que garantiza que los crochets y las agujas funcionen en sincronía. Si enhebras primero las agujas y luego los crochets, la máquina no formará cadena o cortará el hilo constantemente.
Cuando arrancas a coser directamente desde el borde de la tela sin dejar cadena previa, el hilo se enreda inmediatamente, obstruyendo los crochets y haciendo saltar puntadas o romper el hilo.
Muchos operarios dejan la presión del pie siempre al mismo nivel, sin importar si trabajan con tul fino o con denim grueso. Una presión incorrecta genera arrugas, costura dispareja o tela que no avanza bien.
La overlock hace orillas, une piezas y corta el exceso de tela, pero no reemplaza a la tapacostura para hacer dobladillos planos y elásticos. Muchos talleres intentan terminar bastas de camisetas con la overlock y obtienen un resultado poco profesional.
La overlock trabaja a velocidades altas y genera mucha pelusa. Si no limpias el área de los crochets y el transportador regularmente, la pelusa acumulada afecta la tensión de los hilos, provoca saltos de puntada y puede atascar el mecanismo de corte.
Si ya aplicaste estos ajustes y la máquina sigue fallando, puede ser un problema de sincronía o desgaste de cuchillas. Escríbenos y te ayudamos a diagnosticar.
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