35 Años Cosiendo el Futuro de Chile
De la distribución de máquinas de coser en la Quinta Región al comercio electrónico con inteligencia artificial: la historia de una empresa que convirtió cada amenaza en oportunidad.
El primer paso
Eduardo Bravo Salazar se convierte en distribuidor de máquinas de coser Singer para la Quinta Región. Eran los años de las máquinas domésticas: hogares donde la costura era oficio, ahorro y tradición familiar.
Nace Comercial Bravo Limitada
El proyecto toma forma de empresa. Eduardo Bravo Salazar y Jorge Bravo Busquet fundan la sociedad que sentaría las bases de una cultura de conocimiento técnico profundo, servicio honesto y visión de largo plazo.
La prueba de fuego
Las grandes tiendas de retail —Falabella, Ripley y Paris— llegan a regiones. A nivel nacional, la gran mayoría de las tiendas especializadas desaparece o queda reducida a servicios técnicos.
Para Comercial Bravo, la amenaza se transforma en oportunidad: comienzan las primeras importaciones directas, en una época en que internet recién llegaba a Chile y cada contacto con los fabricantes se hacía por fax, a través de los agregados comerciales de las embajadas. Cada negociación era un ejercicio de paciencia, ingenio y perseverancia.
Crecimiento y vanguardia tecnológica
La empresa consolida sus tiendas de Viña del Mar y La Calera, abre el canal de ventas mayoristas y lanza su primer sitio en internet, cuando la penetración de la web en Chile era todavía muy baja. Estar a la vanguardia de la tecnología se convierte en el sello de la casa.
La llegada a Santiago
A través de una nueva sociedad, la empresa llega a la capital y las ventas crecen de manera exponencial. Fiel a su espíritu innovador, es pionera en factura electrónica y documentos electrónicos en Chile, e implementa un ERP que interconecta todas sus sucursales.
Expansión nacional
La empresa extiende su presencia al sur de Chile: abre tiendas en Concepción, Temuco y Puerto Montt, operando a través de una nueva razón social, Chilecostura Limitada. La red ya cubre gran parte del país.
Una sola marca, una cadena nacional
Todas las razones sociales se unifican bajo un solo nombre: Chilecostura. La decisión proyecta una imagen de cadena a nivel nacional, con identidad única. En paralelo, los socios fundadores desarrollan sociedades de inversión en bienes raíces, otra de sus grandes pasiones.
La pandemia
La pandemia golpea seriamente a la empresa, como a tantas otras del comercio en Chile y el mundo. Fueron años duros que pusieron a prueba todo lo construido durante tres décadas.
Nace ChileMáquina
Tres años después de la pandemia, la empresa reinventa por completo su modelo de negocio. Nace ChileMáquina: dos tiendas —Valparaíso y Santiago—, una apuesta fuerte por el comercio electrónico y una renovación profunda de sus sistemas de operación, incorporando software con inteligencia artificial.
De la distribución regional de 1991 al e-commerce con IA de 2025: la misma vocación, reinventada para una nueva era.
35 años después: el legado continúa
En el camino, la empresa despidió a uno de sus socios fundadores, fallecido en 2023, cuyo legado permanece vivo en cada rincón de esta historia. El otro socio fundador prepara hoy el cambio generacional que llevará esta historia hacia sus próximos 35 años.
ChileMáquina no es solo una tienda de máquinas de coser. Es tres décadas y media de conocimiento técnico, relaciones de confianza y una convicción que sobrevivió a la llegada del retail, a la revolución de internet y a una pandemia mundial: la tecnología y la adaptación son la mejor herramienta para servir a quienes confían en nosotros.
Conversa con nuestro equipo
Detrás de cada máquina que vendemos hay 35 años de experiencia. Si buscas asesoría técnica para elegir tu próxima máquina de coser, overlock o equipo industrial, estamos aquí para ayudarte.
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